Cuaderno de huerta
Cómo guardar semillas de tomate criollo en el litoral
Fermentar, enjuagar y secar a la sombra. Por qué el verano húmedo de Santa Fe obliga a mirar dos veces el frasco antes de cerrarlo.
Leer la nota completaSemillas Litoral es un proyecto de Santa Fe que reúne huertas familiares, quintas chicas y espacios comunitarios en torno a un mismo trabajo: multiplicar, guardar y hacer circular variedades hortícolas tradicionales. No vendemos semillas ni prometemos resultados: sostenemos una red donde cada frasco etiquetado y cada mano que siembra suma a un reservorio colectivo de biodiversidad cultivada.
Si tenés semillas para compartir, dudas sobre cómo guardarlas o ganas de sumarte a un intercambio, escribinos y te contamos cómo arranca la conversación.
Para entender de dónde viene esta práctica, podés leer cómo se formó el equipo o revisar qué hace la red en el día a día.
Notas y voces de la red que amplían lo que se ve en esta página: guardado de semillas, vida interna de los bancos comunitarios y variedades que todavía resisten en las huertas del litoral.
Cuaderno de huerta
Fermentar, enjuagar y secar a la sombra. Por qué el verano húmedo de Santa Fe obliga a mirar dos veces el frasco antes de cerrarlo.
Leer la nota completaBancos comunitarios
Planillas, turnos de atención y acuerdos simples para que una variedad no pierda su nombre al pasar de huerta en huerta.
Leer la nota completaVariedades del litoral
Observaciones de temporada sobre variedades que se adaptaron al clima húmedo y a los suelos aluvionales de la zona.
Leer la nota completaSi tenés variedades criollas para compartir, dudas sobre multiplicación o ganas de participar en los intercambios del año, escribinos. Coordinamos desde Santa Fe con huertas familiares, comunitarias y espacios de formación de toda la región.
Antes de escribir, podés ver cómo trabajamos en quiénes somos, revisar las capacidades de la red o pasar por contacto para conocer horarios de atención y sede en 25 de Mayo 1268, Santa Fe.
Conservar variedades criollas no es solo guardar frascos. Es acordar quién cuida qué, cómo se registra lo que entra y sale, y de qué manera se comparte el saber entre huertas, escuelas y quintas familiares del litoral santafesino.
Acompañamos la puesta en funcionamiento de bancos barriales: planillas de registro, control de humedad, rotación de frascos y criterios para decidir qué se multiplica cada temporada.
Organizamos encuentros donde cada productor llega con lo que tiene y se va con algo distinto. Antes de arrancar, se conversan las reglas: devolución, identidad varietal y cuidado del material compartido.
Talleres de multiplicación, selección de frutos y guardado, dictados por quienes ya vienen haciendo esto en sus huertas. Sin certificaciones ni títulos: práctica concreta y preguntas reales.
Anotar variedad, año y barrio ayuda a rastrear comportamientos frente a lluvias intensas o veranos largos. Ese cuaderno compartido es la memoria del proyecto.
Fichas, guías de guardado y lecturas sobre biodiversidad cultivada, disponibles para consultar antes de decidir qué sembrar o cómo conservar lo cosechado.
Trabajamos con grupos que quieren sumar la conservación de semillas a su trabajo cotidiano, adaptando el ritmo a lo que cada espacio puede sostener.
Si querés conocer cómo se organiza esto por dentro, podés ver las capacidades de la red o leer de qué se trata el proyecto.